Allá arriba
la luna se burla de mí
con su sonrisa congelada.
Bajo la vista,
volteo a la derecha,
después al otro lado.
No encuentro nada.
Sigo caminando
en línea recta
(queriendo partir en dos el aire)
entre cientos de personas que miran
cómo las lágrimas resbalan.
Mientras,
la luna se burla
mostrando su dentadura helada.

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