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Mostrando las entradas de agosto, 2009

Errantes en círculos perpetuos

"porque puedo ser luz de noche, ser luz de día
frenar el mundo por un segundo
y que me digas cuánto querías que esto pasara una vez más
una vez más
y otra vez más".

Estrofa

Que el amor sea con nosotros,
errantes en círculos perpetuos
donde todo empieza en cada punto.

de Albur de amor
de Rubén Bonifaz Nuño

Fase clamato

Como dice Alberto Chimal en su cuento Los personajes, los escritores pasan por diversas etapas temáticas en su labor literaria. Tienen su periodo de cantinas y entonces escriben sobre estos lugares, o su fase policiaca y hacen cuentos policiacos, igual pasa si atraviesan por su etapa de textos de horror. De la misma manera, creo tener mis periodos o fases en cuanto a tragos preferidos. Me gusta mucho el vino tinto en mi fase festiva: una cena de cumpleaños con amigos va bien con los pasos suaves y elegantes de un Gato Negro chileno que se frota contra el cerebro y ronronea bienestar al oído; para festejar que se ha ganado una beca para escribir, un Casillero del Diablo sienta de maravilla; para estar al lado de algún alocado compañero de andanzas agridulce y acariciable nada mejor que un Marqués de Cáceres con todo y velas en la escenografía y para un libro publicado (quizá pronto), un buen beajulais. El vino, en esas ocasiones, me recuerda que estoy viva, que puedo alcanzar lo que de…

Endlessly

There's a part of me you'll never know
The only thing I'll never show
Hopelessly I'll love you endlessly
Hopelessly I'll give you everything
But I won't give you up
I won't let you down
And I won't leave you falling
If the moment ever comes.

It's plain to see, it's trying to speak
Cherished dreams forever asleep
Hopelessly I'll love you endlessly
Hopelessly I'll give you everything
But I won't give you up
I won't let you down
And I won't leave you falling
If the moment ever comes
Hopelessly I'll love you endlessly
Hopelessly I'll give you everything
But I won't give you up
I won't let you down
And I won't leave you falling
But the moment never comes

Eternamente
Hay una parte de mí que nunca conocerás
lo único que nunca mostraré
te amaré por la eternidad desesperadamente
te daré todo desesperadamente
mas no renunciaré a ti
no te decepcionaré
y no te dejaré caer
si el momento llega alguna vez.

Es fácil ver que trata de hablar
los sueños e…

Poema utilitario

Mientras tengas sal para adobar las viandas
y un poco de luz en tus labios secos.
Mientras de tu memoria aún obtenga un verso
y de tu piel cotidiana un rapto de ceguera.
Mientras todavía en tu mirar de espejo
encuentre un leve centellear de asombro
y en tus rizos un paraje donde dormitar.
Mientras en tu mente vea destellos de respuestas,
no relámpagos de silencios
y conserve la sospecha de que eres alguien:
resabio de piel, rizos, boca, pensamiento;
entonces y sólo entonces, me mantendré contigo
después, no te lo puedo asegurar.
290808

Poema caduco*

Con fecha de caducidad

La necesidad tácita,
mas no admitida de madurar,
lo difícil de tomar decisiones,
las mujeres que ansías conocer,
los hombres que aún no conozco.
Las ganas de ver algo nuevo,
tu libertad de responsabilidades,
mis amarras.
La experiencia del ahora como escalón
para alcanzar algo más.
Tu edad. La mía.
El recuerdo de los amores fallidos
y la soledad pasada.
El saber que este viaje es momentaneo.
Todo eso me hace pensar
en la inminencia
de lo inevitable.

*De hace dos años...

Los heraldos negros

César Vallejo

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!