Poema utilitario

Mientras tengas sal para adobar las viandas
y un poco de luz en tus labios secos.
Mientras de tu memoria aún obtenga un verso
y de tu piel cotidiana un rapto de ceguera.
Mientras todavía en tu mirar de espejo
encuentre un leve centellear de asombro
y en tus rizos un paraje donde dormitar.
Mientras en tu mente vea destellos de respuestas,
no relámpagos de silencios
y conserve la sospecha de que eres alguien:
resabio de piel, rizos, boca, pensamiento;
entonces y sólo entonces, me mantendré contigo
después, no te lo puedo asegurar.

290808

Comentarios

elnuKa dijo…
que bonito. Me gusta...
Z. Romero dijo…
Muchas gracias, Francisco. Bienvenido a esta parte oscura de mis pensamientos.
Un abrazo.

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