Episodio hipomaniaco. Ventana.

Redundantes en canciones, inmóviles
detrás de lluvia cíclica, pensamos: nada nos une.
En el desamparo, buscando,
que no buscamos, concluimos.
La condena es el choque de gotas que atacan las ventanas
como dedos, deshilan soledades,
nos miramos a través de sus barrotes.
Enganchados a la distancia coincidimos, no hay desborde.
Miramos, cómodos, no explotamos.
Empapados en sonidos, negación al grito.
Nada en común, coincido.
Cariño limitado, no basta.
E inmóviles nos condenamos
al choque de lluvia repetida en dos cristales
arañazos en las mismas melodías.

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