Oración


Que tu madre rece por mí,
de caminar zigzagueante sobre brasas,
cuerpo-remolino confundido
con las patas de elefantes decapitados.
Que tu madre rece no por ti ni por los tuyos,
que pida por mí, la mujer sin nombre,
rostro de ojos vacuos.
Que no dude y se apiade,
que te deje a ti de lado.
Que no arroje sus palabras en tu muralla,
ni en tus ojos huidizos, pecho ahuecado.
Pídele rezar por mí,
te encontré.

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