Descanse en paz

Mis ancestros vinieron ayer, se pararon frente a la cama y se quedaron viendome con una paciencia añeja. "Dios padre que nos cuidas a todos, la muchacha está difunta", oí decir al más viejo.
Silencio, dijo otro. Dejémosla disfrutar de la fantástica reseña de su vida que dura tres segundos, después nos la llevamos.

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