Padilla

Ya estoy más tranquila. Digamos que me encontraba aguantando la respiración. El sábado me escribió "mi amigo" del que me separé porque no tuvo el valor suficiente para decir que el amor se estaba acabando o que no quería pasar el resto de su vida conmigo. Después de varios días de estar evitando el tema por fin dijo que me extraña, pero que no sabe qué decirme ni tiene nada que ofrecer. Eso ya lo imaginaba, por eso hice lo que hice, pero vaya, es bueno que se atreva a abrir la boca y decirlo. Respiré y le dije que yo también creí que podíamos ser amigos, pero que es difícil, que mejor ya no me escriba y menos para cosas insignificantes cuando simultaneamente puede estar evadiendo temas importantes.
Respiré. Dijo algo. Algo que en el fondo yo ya sabía, pero que tenía que corroborar.

Comentarios

SiX dijo…
Recientemente presencie algo asi y debo confesar que es frustrante el reconocer que a veces se cometen errores que rara vez tienen solucion, sin embargo siempre mirando hacia el frente nos daremos cuenta de las grandes posibilidades de realizarse personalmente.

En relacion a la "solucion" que se han dado quiero decir, como hombre es muy dificil aceptar el hecho de que no tienes algo real que ofrecer y no me refiero solo al aspecto economico, y sin embargo en mi caso solo una vez he escuchado una solucion de la otra parte, una idea, una esperanza de salir adelante juntos.

Lo mejor es ser amigos, no los mejores, pero simplemente amigos.

Recibe salu2

Entradas más populares de este blog

El retrato de Zoe y otras mentiras, de Salvador Elizondo

Animales hasta en la sopa

Decisión