Tú no sabes lo que tienes, si lo supieras
no andarías por el mundo tan tranquilo,
no caminarías con pies ligeros.
Esconderías tu sonrisa explosiva, ocultarías
tus manos accidentadas. Si supieras lo que tienes
te daría vergüenza andar regando colores por donde pasas,
inundar los alrededores con toda clase de tonos, de voces.
No sabes lo que tienes, si lo supieras,
te cubrirías la piel para que mis ojos
no tuvieran donde volcarse.

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