Hora de la cena

"No estoy hastiada, ni quisiera saber si tú lo estás o algún día lo estarás", oyeron decir entre dientes a la mujer que avanzó hacia ellos siguiendo de largo con bolsas de recaudo en ambas manos. Iban a dar las seis, Rocío volteó a ver a Raúl.
— Nunca me voy a casar—le dijo.
Él la miró, la rodeo con los brazos y aún ignorante del hastío contestó:
— Si te casas conmigo, cenemos fuera.

Comentarios

marianna dijo…
¿y se casaron? muchos abrazos! te avisaré de la siguiente vuelta por cholula, esa fue improvisada. te mando muchos abrazos