Monólogo de la costurera (de los no leídos en la presentación de sogem)

Enhebro mi vista en la máquina,
clavo mis dedos en el lienzo,
pongo alfileres a mi espalda,
hilvano bailes de graduación,
coso primeros días de clase
y zurzo misas de boda.
Pero a veces quisiera ser yo
la que traspasa la tela,
ponerme un nuevo uniforme,
graduarme, decir que sí
envuelta en orgulloso tul blanco.
Mas qué otra cosa me queda
que enhebrar mi vista en la máquina
e hilvanar deseos.

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