Miss Gray

Esta era una mujer gris, bueno, quizás morena. La gente solía olvidar su nombre (en la escuela, el trabajo o hasta en su propia casa).
Cuando iba a comer a restaurantes, a todos les tomaban la orden menos a ella (y si por casualidad la mesera llegaba a preguntarle qué deseaba, siempre la traía su pedido hasta el final o lo equivocaba).
Los hombres que a ella le gustaban jamás le hicieron caso, tal vez no la notaban por su color opaco. Tuvo algunos novios pero siempre la dejaron por otra con culo enfundado en pantalones de colores diferentes al oxford.
Cuando intentaba socializar salían de su boca exclusivamente palabras grises. Y ella notaba cómo la gente se aburría con esa tonalidad. Como le daba pena el color de sus palabras, a veces prefería mejor no hablar.
Ha estado mucho tiempo desempleada.Quiso trabajar en televisión, pero no era lo suficientemente guapa para salir a cuadro. Quiso estar en la radio, pero no era lo suficientemente desenvuelta. Quiso ser reportera, pero nunca nadie quiso ver sus notas. Su curriculum era gris y a nadie llamó la atención.
Los proyectos y sueños que tenía se fueron pintando de color rata y mejor, los hizo de lado.
Escribía, pero dicen los que saben que su vocabulario era pobre y que las pocas lecturas que había hecho no le servían pues resultan ser malonas.
No hacía ejercicio... bueno, lo llegó a hacer pero en contadas ocasiones. Pero se quedaba en casa si el día estaba nublado.
Sus amigos eran del mismo color que ella. Rara vez la buscaban, rara vez salían juntos, en extrañas ocasiones la llamaban.
Pero un día decidió hacer un cambio. Se tiñó el cabello de rojo, compró pantalones en colores vivos y se fue a vivir a una página de internet. Mandó correos y mensajes a sus conocidos notificando su mudanza, sólo recibió algunas respuestas: sorry, no te conozco. Y con el tiempo hasta ella olvidó cómo entrar a su propio blog.

Comentarios

Jucar dijo…
Desde luego, sí que tenía una vida gris sí. Aunque al final, da igual que te conozcan o no, siempre puedes darte a conocer, cambiar, y ser quien se quiere ser.
Buen texto, un saludo.
Luis David dijo…
Entonces ahora es una mujer gris multicolor.

Buenísimo

besos