Hay sueños que se cumplen

No le dije a qué iba a comprar ese día, simplemente le enseñé los boletos en cuanto los tuve. La sentí incrédula hasta que empezaron a tocar. Por fin, a eso de las nueve, al escuchar Born on the Bayou, mamá se convenció. Por supuesto, hoy traen otros músicos y sólo se conservan el bajista y el baterista de la alineación original pero el sonido y las composiciones de Tom Fogerty que marcaron una época, eso si que perdura.
El público aquella noche, era totalmente distinto a cualquier otro que haya podido ver. Jóvenes de hace 25 o 30 años, gente respetuosa que pedía todos estuvieramos sentados para poder apreciar mejor, padres y madres bailando con sus hijos.
La parte más memorable del concierto fue cuando los CCR tocaron Susie Q.
Entre lágrimas mamá me dijo: "Gracias por cumplirme un sueño".
Me sentí bien, la vi feliz. Me dio alegría saber que hay sueños que se realizan... aunque sea treinta años después.
La gran ausente: I put a spell on you.

Comentarios

Wow, Credence, creo cada una de esas lágrimas. Saludos!
Luis David dijo…
Un saludo apaisanado y un grato recuerdo con CCR.

Aquí de visita como siempre.

Un abrazo
luis david
vellocet dijo…
Desafortunadamente, las cosas son a la hora precisa, no cuando al destino se le antoje...

Saludos
Vellocet
Los momentos se disfrutan mejor cuando de sorpresa caen; coincido con vellocet, pero esa es otra historia.
Probablemente sea como volver a nacer.

Saludos
imagina dijo…
gracias por el abrazo, un de vuelta, pa como andes. qué chistoso, te leí con la mente un poco en blanco, sin saber quiénes son CCR ni nada. una semana después, anoche, soñé que estaba en un concierto de ellos, y ahora, releyéndolo me acordé. qué chistoso no? sólo saludándote y contándote eso. saludos y un abrazo, marianna.
Lil*Lady dijo…
Te puedo asegurar que conozco la sensación de honrar a una madre. Mi madre no va a conciertos, pero se derrite cuando la abrazas desde el alma y a mi sólo pensarlo me llena los ojos de lágrimas; porque sorprendentemente la gente a la que mas queremos es a la que menos cuidamos, y es tan fácil llenarlas de todo.
Yo tengo la fortuna de tener una madre que conoce todos mis entresijos, que me quiere, que le gusta lo que soy....que se ve en mi tanto como yo me quiero ver en ella.
Somos afortunadas.
Felicidades1