Spleen Charles Baudelaire Tengo más recuerdos que un hombre milenario. Un mueble con cajones atestados de cuentas, de versos y de cartas, romanzas y procesos, con rizos enrollados en todos los recibos, guarda menos secretos que mi triste cerebro. Es una pirámide, un inmenso sepulcro que contiene más muertos que la fosa común. Yo soy un cementerio que la luna aborrece, y en donde los gusanos, como remordimientos, se encarnizan, voraces, con más caros difuntos. Soy un viejo boudoir lleno de rosas mustias donde yace un montón de objetos anticuados, donde los Boucher y los tristes pasteles respiran el aroma de un frasco destapado. ¡Qué interminables son esas tristes jornadas! cuando bajo la copa de los nevados años, el tedio, que engendró la triste indiferencia, toma las proporciones de la inmortalidad. —¡Desde ahora, oh tú, materia viva, eres un bloque de granito que un vago temor ciñe, y que duerme en el fondo de un brumoso desierto; o una antigua esfinge que el mundo desconoce, en el m...